Historia de Nuestra Parroquia

Parroquia San José Patrono de la Iglesia La Reina

 

Sirvan estas breves líneas, para dar a conocer, la historia de la parroquia San José: lugar de encuentro, humildad, crecimiento y servicio; por amor a Dios.

 

La parroquia nace con el nombre de “Nuestra Señora del Carmen de La Reina”. Sus límites son fijados por las siguientes calles: Vicente Pérez Rosales, Simón González, Canal de las Perdices, Av. Larraín, Álvaro Casanova y Valenzuela Puelma.

En 1948, siendo una pequeña capilla a cargo de las Misioneras de San José, se intentó construir una iglesia parroquial en la esquina de Onofre Jarpa y Nicanor Plaza. Se llegó a poner techo, pero, a causa de cálculos erróneos, las murallas cedieron bajo el peso de la techumbre.

 

 

 

 

Durante una excursión por estos lugares, los padres Josefinos de Murialdo le insinuaron al Nuncio Apostólico Mario Zanin, su deseo de fundar aquí, un seminario y una parroquia. Una semana después, el Cardenal José María Caro les comunica la decisión de entregar a los Padres Josefinos aquella responsabilidad.

El Padre Antonio Zanandrea, fue el primero en vivir en aquel terreno del fundo Larraín, que años más tarde, fue llamado La Reina.

 

En 1951 se construye un edificio escolar, que prestará servicio educacional a los niños del sector y que incluirá un salón de actos para capilla y actividades parroquiales.

 

En el año 1964 se inicia la construcción del actual templo parroquial gracias a la cooperación de personas piadosas y caritativas.

 

La actividad parroquial siguió creciendo paulatinamente, como también la construcción del templo, gracias a las donaciones que con enormes sacrificios reunía el Padre Antonio.

 

El edificio definitivo fue terminado en 1978 bajo la administración pastoral del Padre Adelio Bosco; se levantó la Gruta de Lourdes por iniciativa del Párroco P. Antonio Fartini y se construyeron las oficinas paroquiales y las salas de Catequesis gracias al Párroco P.. Armando Bridaroli.

 

 

Después de 48 años de existencia, por sugerencia del arzobispado, cambia su nombre a parroquia San José Patrono de la Iglesia.

 

 

 

Actualmente, el entorno ha cambiado. El templo es moderno e imponente, el número de feligreses es cada vez mayor, a la escuela se suma una casa hogar, un centro abierto y apoyo escolar para niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad. Contamos con las Hermanas Murialdinas de San José, con diáconos y laicos fieles y comprometidos con la iglesia. Y con el Padre Sergio Ríos quién, fiel al espíritu Murialdino y al humilde artesano de Nazaret, anima esta comunidad y la guía al encuentro con el Señor.